Veterinarios de urgencia
¿Es esto una urgencia canina?
Si dudas, llama al veterinario. Las situaciones que siempre exigen atención veterinaria inmediata son la dificultad para respirar, el colapso o la debilidad súbita, las convulsiones, la sospecha de envenenamiento, las encías pálidas o blancas, el abdomen hinchado o duro, las lesiones oculares, la sospecha de fracturas, el golpe de calor y cualquier caso en que el perro haya comido un tóxico conocido. No esperes a ver si se pasa.
Siempre inmediato: la lista roja
Estas situaciones exigen que llames al veterinario o vayas a una clínica de urgencias ahora mismo, sin esperar a ver si se resuelven. Dificultad o trabajo para respirar. Colapso o incapacidad súbita para mantenerse en pie. Convulsión de cualquier duración. Sospecha de ingestión de un tóxico, incluidos chocolate, xilitol, uvas, cebolla, cualquier medicamento o cualquier producto químico del hogar. Encías pálidas, blancas o azuladas. Abdomen duro, hinchado o distendido, sobre todo en perros grandes, que puede indicar una torsión gástrica, una afección que pone en riesgo la vida. Cualquier lesión ocular penetrante. Sospecha de fracturas o luxaciones. Temperatura corporal por encima de 40 grados.
Llamar hoy mismo: la lista ámbar
Estas situaciones no son necesariamente mortales en la próxima hora, pero debe valorarlas un veterinario el mismo día en lugar de dejarlas para la siguiente cita disponible. Vómitos o diarrea persistentes que duran más de 12 horas. Sangre en el vómito o las heces. Cojera que no se resuelve con unos minutos de reposo. Ingestión conocida de un alimento potencialmente tóxico con dosis incierta. Una herida lo bastante profunda como para necesitar puntos. Esfuerzo para orinar sin producir orina, sobre todo en perros macho, que puede indicar una obstrucción.
La señal que se te escapa: el cambio de conducta
Un perro que de repente está muy callado, retraído, reacio a moverse, sin interés por la comida o que no responde con normalidad a ti y a la casa te está mostrando algo. El cambio de conducta es a menudo el primer signo de una enfermedad importante. No te dice qué pasa, pero te dice que algo pasa. Si tu perro no actúa como él mismo, sobre todo combinado con cualquiera de los demás síntomas anteriores, llama al veterinario y describe lo que ves. No lo descartes como un mal día.
Ante la duda
Llama al veterinario. La consulta cuesta unos minutos de tu tiempo. Una llamada de tres minutos en la que describes lo que ves y un veterinario te dice que vigiles en casa no cuesta nada. Esa misma llamada, si el veterinario dice tráelo ya, podría salvar la vida de tu perro. La asimetría es evidente. Si te estás preguntando si esto es una urgencia, eso solo ya es razón suficiente para hacer la llamada.
